miércoles, 29 de septiembre de 2010

Sueño con poeta incluido

De la mano de mi pequeña hija Agatha caminábamos con el rumbo que dan los sueños
Solo nosotros de la mano, avanzando hacia quién sabe donde, sonriendo
De pronto, sin ningún aviso, se desató una brutal tormenta
Rayos dementes explotaban en el negro cielo
Un gran vórtice se abrió entre las nubes violentas
Como un ojo vigilante sobre los hombres
Como un portal al infierno
Tomé en brazos a mi pequeña y huimos
Llovía fuertemente
Nunca nos mojamos, pero la lluvia nos iba a alcanzar inminentemente
Corrimos entre calles, esquivando autos y personas sin rostro
Pero a pesar de todo estábamos tranquilos
Se abrió una puerta a nuestra izquierda y un hombre viejo nos invitó a pasar
Entramos silenciosos y nos sentamos a conversar de las cosas que se hablan en los sueños
Había otras personas presentes
Uno tenía una boina y barba de chivo
El otro era solo una silueta
Y el viejo que nos invitó a cobijarnos de la tormenta
Nicanor Parra de nombre
Nos hablaba con elocuencia
Reíamos
Comimos de esas cosas que se comen en los sueños
Creo que sosteníamos copas en la mano
Yo, con mi hija en brazos, le di las gracias con un ligero movimiento de cabeza
Me dijo que nos acomodáramos en los sillones
Se puso de pie y se fue a dormir
No recuerdo si brindé con él
Pero bueno... así pasa en los sueños

martes, 28 de septiembre de 2010

Grietas

Vengo de errar por Santiago
Con el corazón agrietado
Ahogado en el olvido
De los edificios que rompen el horizonte
Tengo sed de agua fresca
De canto, de acción
Quiero descifrar ese murmullo que inunda las calles también agrietadas
Pertenezco a ninguna parte
No soy de las sombras, ni de los recuerdos
Ni del futuro, pero hacia allá voy
Con mi paracaídas abierto
Mirando a la cara a la gente
Que viene tan magullada como yo
Quizás con el corazón más agrietado que el mío
Pero ¿Cómo he de saberlo?
Los únicos que me hablan
Son los muros rabiosos de este Santiago podrido
Y los letreros inmensos que explotan agrietando la identidad
Son las bombas del terrorismo publicitario
Que han carcomido tantas vidas sin castigo alguno

Vengo de pasear por el suburbio interior
Por el secreto camino de la música
La reina de los errantes
La que llena los ojos del ciego
Y da forma a la voz del desgraciado
Haciéndola flecha con rumbo fijado
El murmullo de la calle sube en intensidad
¿Acaso son los músicos marchando?
Quisiera ir con ellos cantando bien alto
Se siente una pequeña vibración en la calle
¿Es el descontento?
¿Es una esperanza agrietándose?
¿Es una máquina triturando sueños?
No sé nada
Pero ¿Cómo he de saberlo?
Todos están gritando dispersos entre las sombras
Cada cual oculto en su propia grieta como una araña coja
Todos tejiendo impetuosamente
Pero nunca encontrándose
Quizás no se vean
Quizás no se quieran
Quizás no están ni ahí
El agua fresca está regada por todas las grietas de la ciudad
Sin un frasco que la contenga

Vengo de errar por Santiago
Pasé a comer porquerías
Vi tantas estrellas a punto de apagarse que temí por el futuro
Y me uní a ese coro de temor viejo, casi momificado
Pero constante
Que inunda las grietas negras de esta urbe sucia y endeble
En la vereda ínfima de este rincón del universo
La muerte se alinea con la autoridad
Formando una voz estertórea que retumba en las casas y oficinas
En los ojos y en la guata
En todas las grietas de esta ciudad colérica
Y se hace tan familiar como la noche y el día
Agrietando la memoria y el futuro
Levantando esa polvareda antigua
Que envuelve la letanía imperial del derrumbe estancado
Planificado
Orquestado y ejecutado por la pseudo-nobleza chilena y extranjera
Músicos de otro corte, abominables
Na' que ver conmigo

En mi errar por Santiago
Me enamoré de Violeta
Y la escucho en cada minuto
En las esquinas
En las estatuas
En las noticias
En los pasos anónimos de los que cantan en silencio
En las penas que agrietan mi corazón
Errando por Santiago he encontrado charcos de agua fresca
Y he bebido con pasión, inspirado
Continuaré mi procesión cantando en silencio
Sin olvidar quien soy ni mi lugar en esta calle estrecha
Todas las grietas derrumbarían la ciudad
Si la canción entonada fuera en la misma frecuencia
El temblor sacudiría las cabezas de los descabezados
Y caerían las fachadas de dos siglos
Sería la oportunidad precisa para reedificarnos el alma
Por eso canto en silencio
Será inevitable encontrarnos

jueves, 23 de septiembre de 2010

Soy un huinca avergonzado

Los fuegos artificiales
Se alistan en La Moneda
Todos miran a la estrella
Solitaria en la bandera
Con el pecho bien hinchado
Por el gran bicentenario
Mientras que las araucarias
En el sur están sangrando
Porque la voz del mapuche
La hacen callar con espanto
A la gente de la tierra
La silencian con espanto

Implantaron tantas cercas
En la historia de aval tuerto
Se trató de flojo, pobre
Mentiroso a un pueblo entero
Por no aceptar el mercado
Ni la autoridad de barro
Que utiliza espurias leyes
Para amordazar la lengua
Con que dialoga la tierra
Desde antes que la bandera
Que el viejo invasor hispano
De antes que la santa iglesia

Soy un huinca avergonzado
De tanto mal trato dado
Al mapuche arrinconado
Entre balas y juzgados
¿Y el lema que trae el escudo?
¿De qué mierda están hablando?
La razón fue secuestrada
Y a palos domesticada
En su fundo el empresario
Llama al primo en el senado
Van las fuerzas especiales
Y el mapuche: encarcelado

Soy un huinca avergonzado
Del silencio de la prensa
Que rellena con esmero
La rutina de las masas
Con personajes de paja
Con sesgados noticieros
Una amalgama de mierda
Que al consumo hace alabanza
Silenciando el sufrimiento
Que el mapuche al hombro carga
Así como tanta pena
De otros pueblos: La misma causa

La historia desfigurada
Relatada por los "dueños"
De las tierras expoliadas
Con la venia del gobierno
Nos cuentan un cuento falso
Omitiendo varias hojas
Se aplican capas y capas
De mentiras para negar
Que por más de 200 años
Sus derechos han violado
Que Por más de 200 años
Sus tierras han usurpado

martes, 14 de septiembre de 2010

El archipiélago de la resistencia

Quiero caminar en la dirección opuesta al viento,
Perderme de este olvido egoísta parido de la pena y la sangre de más de 200 años.
Hoy no veo luna, pero sé que está allí entre las lágrimas evaporadas.
Quisiera que me ayudara dios, pero nunca ha existido.
La noche es violenta y mis ojos son astros: Estrellas, gigantes rojas,
Enormes y distantes gigantes rojas que surcan el todo mientras mueren despacio,
Esparciendo sus palabras sobre la noche larga.
No estoy asustado, estoy decepcionado,
Abandonado en la historia sólo con mi mano virtuosa y ciega,
Al igual que tú, al igual que mis padres en su tiempo, al igual que ella en su reflexión nocturna.
Han sido destellos de luz los que nos han aturdido,
Los arcabuces, los Hawker Hunter.
La salvación llegó muerta bajo la cruz
Y sus restos pululan entre pedófilos y racistas.
La esperanza perdió la forma,
Su fuerza se escapa entre la atmósfera amarga de la política omnipresente.
Y nadie sabe que hacer.
Hay dispersas voluntades, temor a perder lo ajeno, oráculos en la televisión,
Hombres deshechos fumándose las heridas.
Es el archipiélago de la resistencia.
Yo siento un mundo colapsando en el corazón.
Quiero desnudarme y cortar mi piel con el viento.
Quiero extirparme de la cuidad por un instante y ser parte del arrebol.
Quiero regurgitar las monedas que acaparo por amenaza, placer u obligación.
Quiero liberarme de ser esclavo de la oscuridad sabiéndome hijo del sol,
Al igual que tú, al igual que ellos en el sur, al igual que ella con su mirada perdida en la negrura de la historia.
Para todos es más fácil, como arrimarse al fuego en el frío, cederle la mano en baile a la bestia
Y sentirse cobijado bajo su garra felpuda, suave, tricolor, (Yo lo hice)
Pero a la hora del zarpazo no basta con llorar,
Se puede pedir auxilio a la otra garra, la servicial, la con guante justo y democrático,
Y arremeter contra todos exigiendo el derecho a exigir,
Cobrando el derecho a cobrar,
Descabezando a los que haya que descabezar
Y ver caer a todos hasta que los huesos se levanten y se pulvericen decepcionados.
Es fácil exigirle al hombre que cumpla con su misión en el mercado.
Es obligación creerlo y defenderlo.
Yo no, gracias.
Prefiero salir a caminar de noche, lo más lento posible, al ritmo de Saturno,
Vagar por las calles desiertas y contemplarte seriamente, fruta envenenada.
Naceré pronto, pasado los 30.
Hoy me gesto en una canción o en este poema mal hecho.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Ayer vi una jauría

Ayer vi una jauría de perros atacando a un hombre.
Eran carabineros, todos con los rostros desfigurados por un odio irracional.
Adiestrados por lobotomía,
Golpeaban la herida abierta en la cara de mil muertos,
Al alero de la ley y del ministerio.
En cámara lenta hacían retroceder el tiempo.
En cámara lenta descubrían una pintura escondida por siglos
A los ojos morados de los transeúntes y telespectadores.

En los discursos no se dice que al evitar la liana oficial
Se despertará la hormona sanguinaria del Estado.
Más nos dicen que los hombres disconformes deben callar
Para no descoordinar el flamear parsimonioso de la bandera
Y así las catedrales monetarias foráneas nos den su bendición.

El mundo es una mentira y revelarla implica una pateadura en el suelo mojado de tanta sangre.

Me siento timado por las acrobacias y la pirotecnia de los medios.
Me siento nauseabundo por la audacia farandulera de los parlamentarios.
Me siento secuestrado por la guadaña financiera de los empresarios.
Me siento amenazado por la mente anulada de los fusileros
Que custodian la paz embalsamada.

Ayer vi una jauría de perros devorando a un hombre,
También vi un cementerio invisible y una palabra iluminada.
Vi un gran circo:
La gente defraudada avanzaba hacia el horizonte,
Mientras un infiltrado saboteaba las nubes.
¿Y así ha sido siempre?
El Sí resuena en los edificios, en el fondo de la tierra,
En el mar agónico y en el sur salvaje.
La risa de la gente se sostiene sobre un placebo comunicacional:
Cifras azules, triunfos morales, tetas bestiales... silencio sepulcral.

El mundo es una mentira que en cualquier momento estallará
Y quiero estar presente para verlo.
De ser posible punzar el globo y reventarlo yo mismo
Y huir de la jauría de perros que mandarán para matarme.

lunes, 6 de septiembre de 2010

De pronto...

De pronto, entre destellos de quietud, se me vino la pena
La risa se disolvió en largos pasajes de pensamientos
Todos opacos, tristes, como costras impalpables
Es una gran grieta en mi pecho la que drena mis energías
La vista nublada solo quiere ver
La ilusión de las estrellas
A través de los lagos inagotables y profundos del corazón

El sueño transita por la última ruta
En la principal van los tormentos sonámbulos
No me dejan solo, me comen la carne de a poco
Los miro a los ojos y los ignoro, cansado
El agua está tranquila, los peces mueren
Se pudren, se desintegran, se extinguen
El dolor es una llama pequeña, incolora
Constante, que quema el mundo entero

¿Y a quien culpar?
Solo yo soy el culpable
El idiota que apostó y perdió

Hoy maldigo mi nombre
Por avanzar conciente del desenlace quebrado
Por creer en la ficción
"No es para tanto" me dicen las bestias que habitan mi mente
Y tienen razón
Secuestraré a los organismos en simbiosis
Hasta que se encienda el horizonte otra vez
Y esperaré...