miércoles, 27 de junio de 2012

Danza triste

Tiembla
De vez en cuando.
El fondo del cielo se drena
En los muros agrietados,
Tan rápido como un suspiro
Melancólico.
Bailo a destiempo
Por fijarme en la muerte,
Triste, yo, como hoja arrastrada
Por la corriente ficticia.
Me sé unos pasos,
Pero no quiero hacerlos:
No me interesa mostrarlos.
Traigo cansancio ajeno
Desde los bordes del horizonte.

La gente que está de pie debería irse a acostar
Para recibir el sol
En sus moradas maltratadas,
Abrir la ventana, hablarle al gato,
Cosas de esa índole.
Esto no se parece a un mar,
Se puso fome.
Más parece un trabajo forzado
Que una danza.
Quisiera irme a acostar un rato
Para olvidar la niebla
Que envuelve mi terror,
"Así que...
Eso pues, cabros.
No bailo más
Esta danza triste.
Chao (cabezas de pescado)."
Grito en la ventana
Que se alimenta de pensamientos suicidas.

Debo estar bañándome en el río sagrado
En esta pausa reflexiva.
Así quisiera, pero estoy
Bailando al ritmo de la muerte.
"Es un asunto de perspectiva"
Pensó un gato, mientras se lamía
Indiferente
Y le leí el pensamiento
Mientras evadía la rutina.
"Tienes toda la razón"
Grité entre los locos
Y con un ligero impulso
Arranqué la decoración
Que aplastaba al mundo.

Me saqué los zapatos.

Te pido disculpas
Por pedir disculpas por lo obvio.

lunes, 4 de junio de 2012

No sé qué decir

No sé qué decir.
Es un poco vergonzoso no saber que decirte
Viendo mi necesidad imperiosa de decirte algo grandioso
Que te ilumine la corta edad.
Me siento en un capullo.
Tus pensamientos sobrepasan las copas de los árboles,
Se aproximan rápidamente a las nubes
Y yo, viejo y lacerado,
No sé qué decir.
Escucho atento a tus preguntas
De luciérnaga encandilada,
Te explico el vuelo de los cóndores
Sobre la América deshidratada
Y la ausencia de los ángeles
En esta acantilado agitado.
La falacia de los faros
Describo apasionado
Y los cuentos de la calle
Te traduzco.
Con una sonrisa te digo:
Todo estará mejor,
Pero, ¿qué certeza hay de eso?
El mundo es agresivo y egoísta,
Se niega a ver la luna,
No encuentra los tesoros de tarde agonizante,
Se viste de calor foráneo y moscas muertas.
Ambos lo sabemos,
No es obligatorio vestirse de uniforme.
No es necesario pensar como aquella
Que habla sin saber
Y avanza entre los niños
Perfumada como abeja reina.
No es necesario.
Pero, hija...
No sé qué decir.
El mundo es un animal hambriento
Y la presa somos todos.
Tienes que saberlo,
Tienes que enfrentarlo
En algún momento entre los brotes de olas
Y la crisálida del arco estelar.
Me pregunto a diario
¿Cómo no perturbar tu sueño
Con la resonancia constante del mundo cayendo?
Las flores deben florecer a su debido tiempo.
Te puedo mostrar las cicatrices de mi mano
Y contarte cómo las desinfecté.
Te puedo explicar cómo el telar de las mentiras
Fue colgado al cuello de la historia.
Te puedo contar cómo burlé al perseguidor
En una esquina machucada
De la ciudad del humo.
Te puedo contar sobre esa vez que rodé
Cerro abajo:
Jugando caí entre ramas filosas
Y llegué al suelo en un golpe silencioso.
Me puse de pie y me sacudí: nadie lo notó,
Pero por dentro el miedo y el dolor
Forjaron mi palabra.
Me siento envuelto en una membrana,
Remando en el líquido amniótico,
Tratando de respirar.
¿Cómo mostrarte el mundo sin decepcionarte?
Eres luminosa,
Temo opacarte el semblante
Con la cotiedanidad de mi razonar,
Con la rutina de mis yagas,
Pero debes estar preparada
Para la venida de los lobos.
Los depredadores desbordan el mundo:
Están dentro de todos nosotros
Y mi deber es guiarte entre ellos.
Lo que quiero es que llegues sobre las nubes
Y lo que veas lo dimensiones con tus propias ciencias,
No con la distorsión de una atmósfera ajena.
He sido iluso.
Por mostrarte el sol
Te has saltado las grietas del camino.
No sé qué decir.
El mundo supera mi nombre
Y mi palabra complicada.
No debo tener miedo
A que subas cerros descalza.
Una vez leí: "No siempre uno hace lo que quiere,
Pero tiene el derecho a no hacer lo que no quiere"
Quiero que lo asumas
Y lo enredes en tu cabello formidable,
Que lo lleves hasta que te enfrentes con el muro.
Tengo la más buena intención,
Pero el mundo es omnipresente y yo no.
Da los pasos,
Sacúdete la tierra al caer,
No dejes de mirar la luna.
No sé qué más decir.