viernes, 22 de febrero de 2013

Mis cuatro amantes

Me alejé de improviso y sin notarlo
Había dejado a mis cuatro amantes.
Tanto manosearlas me hizo pensarlo,
Pues, ya no las sentía como antes.

Las dejé para irme a cantar solo
Prescindiendo de toda compañía.
Me fue mal. Las busqué en mi desconsuelo,
Las pillé durmiendo en la lejanía.

Mis dedos en llamas las recorrieron,
Una a una por sus trastes se hundieron,
Remeciendo todo el cuerpo y el alma.

El sonido retumba en todo el mundo
Siguiendo mi instrumento a lo profundo.
He vuelto a acariciar el bajo en calma.




Imagen desde http://www.bass-guitar-essentials.com/

jueves, 21 de febrero de 2013

Tiuques



Sin querer llegué a la última línea,
En la que la ciudad pierde su forma.
La chacra se expande y resulta idónea
A juegos de niño sin ni una norma.

Los tiuques intentan hacerle daño
Al niño que invade su nido oculto,
Se lanzan feroces cortando el paño
Y el niño se hace un pequeño bulto.

De aquella chacra no hay ningún vestigio.
Con esos niños tuve el privilegio
De compartir cosas fundamentales.

Pero, sin ni un motivo en particular,
Solo a los tiuques he visto deambular.
Rápido se secaron los barriales.


Imagen de http://www.fotonaturaleza.cl/

miércoles, 20 de febrero de 2013

La perfección no existe

La perfección no existe.
No es más que un punto
En el que uno, como observador, no sabe
Lo que está pasando.
La perfección no existe.
No es más que un fragmento de la vía,
Un movimiento o un destello
En la inmensidad del cielo.

Como el atardecer,
Que es perfecto.
Si la derramada estela ensangrentada
Perdurara,
Se volvería como una cara
Pasajera
Y no haríamos caso a sus gestos
Dolorosos, ni gozaríamos
De sus detalles oníricos.

El amor es perfecto,
Mientras dura.
Su efecto sincero se gasta,
Como una montaña lacerada
Por un ventarrón inquieto
O por un glaciar grotesco e impredecible
Que desciende a saciar su sed,
Arrasando con todo,
Hiriéndolo todo.
Su bálsamo se corrompe
Y llama a la desesperación,
Donde es fácil ahogarse.
El amor es perfecto
Y en esa ventana de perfección
Hay que vivir mil veces
Y leer árboles y ojos felinos
Antes de que caiga el velo.
¿Quién sabe si de aquí a mayo
Estaré solo nuevamente?
La imperfecta certeza
De que no hay perfección
No me deja caer.

No sé qué está pasando.

Una mujer es perfecta,
Pero está aburrida.
Su mirada implosiona con los días,
El verdor de sus palabras
Se vuelve amarillo hiriente.
Ya no ataja las olas
Y no me explico qué está pasando.
La mordida se desprende
Y las sangres se cortan.
Nada es perfecto.
Si tan solo supiera qué
Está
Pasando.

Pues bien,
La perfección no existe.
En las cimas de mi tiempo
Encontré la perfección
Y la suavidad de un atardecer eterno,
O una mirada perfecta
Que me llevó a las alturas,
Pero la perfección envejeció
Junto conmigo.

Ni la vida es perfecta,
Ni la muerte.
Ni los trazos sobre el lienzo,
Ni las letras en el pecho.
Ni los hijos,
Ni los padres,
Ni los espejos,
Ni los caminos.
Ni la música... ¿o sí?

Me detengo en la deliciosa
Imperfección
De tu costilla perdida,
A deleitarme con el recuerdo
De que un día me amaste
Y que viví la perfección
Con tu pupila como universo.

lunes, 18 de febrero de 2013

Yo soy un desierto



Yo soy un desierto
Abrazado por la bruma de la mañana,
Habitado por bestias sedientas,
Siempre sedientas,
Que temen mirar al sol.
Soy un desierto seco
Humectado por la brisa del mar.
Arrastro arenas ásperas
Desde el hondo valle sepultado,
Que el viento suaviza
Con su paso cariñoso
Y me trae sonrisas:
Cuando las aves inician su rito ancestral,
Cuando los cactus susurran su historia y la del universo.
Yo soy un desierto
Y siempre lo seré.
Cuando la fresca corriente que traes
A mi lado
Se aleje y se lleve las colonias de sonrisas,
Soportaré contando estrellas,
Soportaré pelando cadáveres.