martes, 29 de octubre de 2013

La voz del viento o El vuelo del ánima de pelaje raro



Se acabaron los caminos eternos.
Pon tus patas en las copas arbóreas,
Porque el frío de los nuevos inviernos
Viene a fiscalizar tus plumas áureas.

Yo, viento, te traduciré el secreto
Para que primes con un don dormido.
Hará que todo parezca obsoleto,
Te alzará por reino desconocido.

Vuela, ánima de pelaje raro.
Deja la tierra para el ser bárbaro,
Mátalo desde el cielo tan callado.

Te apadrinaré hasta que el sol se muera
O hasta que el tiempo se ensañe y te quiera
Suplir por bicho más sofisticado.

Basura matutina

Todas las mañanas
Los restos de la vida
Mal gastada
Atiborran el suelo
Camino semidespierto
Pateando la hojarasca
Que se confunde entre túmulos
Irregulares de basura
Sorteando la comida
Que alguien reclamará
Suena un diminuto silbido
Que despierta en mí una parte primitiva
Es el canto camuflado de algún ave
Que sobrevive entre las piernas
De la gente apurada
No todo es tan siniestro
Pienso evadiendo los gases
Despedidos por las agresivas micros
No todo es tan oscuro
Repito y saludo
Al abuelo que barre su jardín
Él me devuelve la sonrisa
Y sus dientes ausentes brillan
Como el sol que se alza
Tras la cortina gris
De la ciudad

lunes, 28 de octubre de 2013

Una banda tributo es como un fuego

Una banda tributo es como un fuego
Que en la piel no provoca quemadura
Sólo insufla a los músicos el ego
Calcado como de caricatura

Eso está bien para un adolescente
Pero no para el músico derecho
Que avizora con claridad de mente
Que la identidad nace en propio pecho

Da lo mismo su derecho a repetir
Como loro desteñido sin sentir
Voz propia y darle alma a voz ajena

Peor es el caso del que tiene un lugar
Tan esencial para la hoguera incendiar
Y de pobres petardos lo rellena

viernes, 25 de octubre de 2013

De tu lengua resbalo

De tu lengua resbalo
Y caigo mil veces en tu pecho
Me aferro con los labios
Cada vez
Pero caigo
Quiero caer
Me deslizo por tu vientre llano
Como húmeda avalancha
Lamiéndote la carne
Y los huesos
Hambriento
Muerdo tus caderas
En frenesí
Cavo buscando agua
Entre tus muslos nocturnos
Y un océano encuentro
Tu música
Bulle telúrica
Tremenda
Como sinfonía cósmica
Tus ojos eclipsados
Por sobre el horizonte
Tus senos alzados
Tus manos en mí
Yo en ti
Tu magnética mirada de origen profundo
Me anudo a tu carne morena
Te gozo
Como la luna goza brillar
Te exploro
Hasta que te consumes
Mis dedos te saben
Mi lengua te sabe
Como placas tectónicas
En subducción
Nos aturdimos
Y la magnitud escala
Y nos miramos y vemos el inicio
El fondo del universo
Una ola te revienta
Un relámpago nos ciega
Somos leones dueños de la sabana
En tu piel las constelaciones
Se desarman
Y caen rendidas
En la cama

martes, 22 de octubre de 2013

Una encuesta dijo

Una encuesta dijo
Que estábamos a la deriva
Que no entraría aire puro
A las casas del país
Y aunque festejen como borrachos
Los candidatos a flores secas
El destino de la patria
Será pacer por tiempo largo
Por los huertos
De la nodriza enferma y codiciosa
Que rige nuestro andar

De palomas grotescas
Se llenan las calles
Muerden estas con rabia
Las canillas del ciudadano pusilánime
Que empapado de miedo
Escucha sus huesos
Trizándose
Y sus monedas rodando por el suelo
En fuga
A la luz fría de la televisión
Bajo el ojo
Del banquero o del Mesías
Amenazado de muerte
En los discursos
Si algo cambia de lugar
Amenazado de caos y Apocalipsis
De invasión y perversión

Horda de hipócritas

Nadie dice regar
El árbol torcido
Ni nadie quiere sembrar
La semilla transformadora
La constitución
Traía entre sus letras
Agentes corrosivos
Que carcomieron
Los sesos y la lengua
De toda una
Generación
Piedras hundidas
En el cieno
Aves de alas atrofiadas
Capaces de dormir
En la catástrofe
Padres idiotas
Que ven cómo sus hijos
Encapuchados y embravecidos
Golpean y golpean
En la sala de clases y en la calle
El vientre escamoso
Del animal sagrado
Y exponen sus entrañas
Sus putrefactas entrañas
Y con el miedo heredado
Los llaman a dormir

No duerman nunca
Hijos azules
Padres del nuevo Chile

Una encuesta dijo
Que perdimos el sur
Que vendimos los ojos
Al vigía foráneo
Que hay un futuro
Oscuro e inmóvil
Como el de los últimos 40 años

Yo no creo lo que dicen las encuestas
Yo quiero refundar el país

domingo, 20 de octubre de 2013

¿Quienes fuimos?

¿Quienes fuimos
Dentro de esa nube espesa
Mientras se quemaba el tiempo
Tras esa torre al final del siglo pasado?
Fuimos ignorantes rebeldes
Que tronaban botellas
A cualquier hora
Fuimos los borrachos
Alegres que tambaleaban
Sus flacuchentos cuerpos
Por las calles de todas partes
De un lado a otro
Como astronautas
O animales
En ambientes inapropiados
Qué manera de reír
Cuando se escuchaba
Nuestro nombre
Pronunciado con ira y locura
Por el patio vacío
Qué manera de elevar
La conciencia inconciente
Que perdida entre consignas
Chorreaba sangre y materia gris
Qué manera de destruirnos
En la ciudadela
Decorada con graciosas
Escenas de cacerías prehistóricas
Qué manera de ignorar el futuro
No sé ustedes
Pero yo no me arrepiento de nada

Luz

Formas extrañas lavan el cielo
Entre letras bastante ilegibles
Pero directas
Como rayos de sol
Costó trabajo leer
Las malas escrituras
Que arrebatan el suelo
Y como bruma oscura
Congelan de pavor
Lo que dure la vida
Tanta magia en un rayo
De luz
Una nube en llamas
Un ocaso perfecto
Obstaculizado por la porfía del hombre
En leer al revés

jueves, 17 de octubre de 2013

La casa del maestro



La casa del maestro
Tiene torres escondidas
Está sembrada de poemas
Y muebles viejos
Que le dan un toque
Bondadoso a su locura
Me invitó a pasar unas veces
Para que yo escribiera
Y heme aquí
Ahora somos vecinos
Pero él no lo sabe o se olvidó
La casa del maestro
Tiene túneles
Que la conectan con
El barrio entero
Su techo da a las venas
De la plaza
Y a las caras de toda la gente
Que allí crece
Mientras él canta como un tren estrellado
Nos volamos en su patio
Interior
Y una vez contemplamos Canopus
Vecina de Beta pictoris
Él no lo sabe o se olvidó
Pero maestro:
Hay poesía en su radio

Es recién hoy

Es recién hoy
Y dejo caer mis sobras
Enclaustrado entre verdes
Pesares
De presión obligatoria
Supe cuatro cosas
Que me circularon durante
Un silencio
La senté
Y la dejé tocar el aire
Yo
El de pocos bienes
Depresión obligatoria
Con este cuadernillo
Me obligo a volar
Por el aire mancillado
Por los años tan lejanos
Y la larga caminata
Que me espera

lunes, 14 de octubre de 2013

La irrupción de octubre

La irrupción de octubre
En el agua desparramada
Actúa como montaña
Frenando la sangre del mundo
En su modo menos hostil
No como en las mañanas calurosas
A ras de suelo
El café y los derrumbes
Me saturan
El peso de la noche ardiente
Y del baile satánico
A orillas de la razón
En octubre se caen los dudosos
Y florecen las espinas
En la voz
Se eleva la tierra
La estrella se acerca
Y nace en la noche
La espesa gelatina
Que aceita la vereda
Pero al final del día
Es cuestión de gustos
Se abre el cielo
Oscuro
Y entre dolores y malestares
Luego del carrete monumental
Chorrea sangre
Y viento humedecido
Por el sudor
Y el ánimo ardiente
Si doy una mirada
Hacia octubres anteriores
Han sido fecundos
En el silencio
En el misterio
De decir nada
La irrupción de octubre
Es como el ave
Que saca de cuajo
La fruta
Y el cuesco lo lleva
Más allá de la vista
¿Estás enfermo?
Entendiste todo al revés

sábado, 12 de octubre de 2013

Canto de un viernes

El punto está equilibrado
Y la evolución se hace
El animal avanza
Hacia la especie de vacío
Que hay entre las masas
Una cosa
Primitiva como un ave
Que acecha
Y canta en la plasticidad
Del relato histriónico
Que me brota de la sed
Ese canto
Tan brígido
Y antiguo
Como el canto
Del crustáceo divino
Que sopla como el invierno
Maldito martillar
Ininterrumpido de la madera
Muerta
La vieja
La inmóvil y mística
El andar
Entre cantos reales
Divinos
Eternos
Misceláneos
Como esa lágrima que pende
De la luna
Yo no sangro
Río
Como el perdido entre la cal
Y la angustia
La planta colgante
Se divierte como niño
Sangrando en el rosal
El plástico y la lluvia
Sangran
Como nadie
Una llama pérfida
Deja de brillar
Como en el canto que nos vierte
En la canción

Escala sonora

Y todo se hace siniestro
Me empapa por completo y surjo
Sin saber ni la más minima
Estupidez
Todo se hace
Se muere
Y suena
Todo se enrosca
Y fluye como si nada
Suena
Explota
Trasciende
Y perdura
Y me ausento
Brillando
Como una hoja
Un poema
La última letra
Es fácil surgir y llorar
Aferrándose a la putrefacta escalera
No hay

Lugar distante
Mentira piadosa de mi sueño
El depósito de la miseria
Estás aquí
Retumbando
Como un desfile
Tenebroso
Piadoso
Dormilón
Me gusta
Me alzo
Divago
Paciente
Como la piedra

martes, 8 de octubre de 2013

Los locos se repelen

En la micro
Los locos se repelen
Trae uno letras ilegibles
Sobre su hombro
Y una sonrisa bonachona
Un No sé y un Da igual
Dígame usted cualquier respuesta
Lo saludo en nombre
De los minutos aplastados
Bajo mi suela
Trae el otro un cuchillo
Frustrado
Un puño iracundo
Y los garabatos de todos reunidos
El hedor de la alcantarilla
Y el lado oscuro
Del rayo solar
Se cruzaron sin verse
En el pasillo de la 301
En un desvío
Hacia el ocaso
Uno nunca lo supo
Siguió su métrica inexacta
Y se despidió soltando flores
El otro lo odió
Todos los segundos
Que duró el encierro
Sin saber que ambos
Son los hijos babosos
De la perfección
Había un tercero
Que se puso a escribir el suceso
Negándose a si mismo
La condición de escritor de sucesos
Los locos se repelen
Dijo abriendo bien los ojos
Frente al teclado
Mientras la locura
Chorreaba
De sus orejas

viernes, 4 de octubre de 2013

Miedo

El miedo es lo que
Ocupa todo el espacio
Y en la noche nos hace cavilar.
Nos aplasta,
Nos muerde las manos.
Lo que nos rodea,
Ese éter impalpable
Por el que presumimos avanzar,
Es el miedo paralizante
Que nos ancla a la simpleza
De un espectador.
De noche somos todos chorizos
Y con el pecho como un mundo
Hablamos de estrellas y futuros,
Pero cuando ese mundo no calza
Con la realidad viscosa
Y nos muestra sus entrañas podridas,
Nos fosilizamos en el instante,
Sin más ilusión que soñar
Y sanar las heridas
Y matar fantasmas sin compasión
En las fosas internas de la soledad.
Pa'qué meterse en huevadas.
Los fantasmas temerosos
Soplan con miedo
Contra los bosques pétreos que somos
Y cuando, paralizados en el tiempo,
Clamamos por razón y justicia,
Nos quitan los suspiros y la belicosa
Marea que vestimos bajo el sol.
El miedo rige las sonrisas.
La calle es un río
Lleno de cocodrilos
Y el empleo está en el hocico
De hienas ensangrentadas.
Con miedo les trabajamos
Para no llenarnos de escamas
Y nadar tras carne fresca
En la oscuridad de la noche.
En las sombras de la noche
Nos volvemos espectros.
No hay peor miedo
Que a la sombra propia,
Que es el que aguanta
A todos los otros.

martes, 1 de octubre de 2013

Alicia en cadenas



Fue así:
Los monos se encendieron
Y quemaron el aire.
Alicia azotó sus cadenas
En el suelo rojo, como
Una meretriz sagrada.
Retumba su paso
En las células de todos
Los pequeños seres
Que rezábamos ahí, aturdidos.
¡Oh, diosa desértica,
Estrella dolida,
Rayo que despierta el canto
De los gallos!
Te venero y sigo tu rumbo,
Vociferando como un demente
Tus venas y tus arenas.
El mundo se hace humo
Y gira cojo como un espiral ascendente
Que orada las voces.
Cruje el aire
Con la pesada carga de tus cuerdas.
Se triza el tiempo
Con la oscura remembranza de tu andar.
Se quiebra la voz
Con la emotiva silueta
Que recreas al cantar.
Llegaste tarde
Y da lo mismo:
¡Bailemos, cónclave de simios!
Somos los que se encadenaron
A los muslos de Alicia,
Entonando sus himnos a las vidas
Tortuosas
Y lamiendo sus fluidos con nostalgia.
Somos los que abrieron la tierra
Para palpar la tumba
Y renacer al son de su oscuridad.
Sacudidas por vientos feroces
Oscilan en vida las osamentas
De los viciosos amantes de tu droga.
Truena el aire.
Truenan aquellos huesos de simio
En el suelo sembrado hace años.
Fruta agridulce y mágica.
Vulva metálica de melancolía.
Alicia en cadenas,
Madre petrificada,
Dolorosa canción enraizada
En la médula de mi tiempo.