jueves, 27 de septiembre de 2012

Frontera

Mar medio muerto,
Tierra secuestrada,
Canto torturado,
Bandera como hachazo,
Manzana envenenada,
Ancestro asesinado,
Moneda idolatrada,
Estadística viciada,
Hipnótico himno,
Destino fracturado,
Ejército maquillado,
Estrella abandonada,
Crisis invitada,
Norte sagrado,
Propietarios del cosmos,
Nuestra ciencia triturada,
Látigo de piel humana,
Prontuario heredado,
Policía sanguinaria,
Obispo emputecido,
Empresario travestido,
Maraca registrada,
Anuncio vitoreado,
Programa vomitado,
Político aturdido,
Negocio putrefacto,
Aborto abortado,
Engendro drogado,
Justicia agujereada,
Libertad televisada,
Miseria en la mirada,
"Viejo triste muere callao"
Dice un muro embravecido,
Pecado al viento con pluma engalanado,
Frontera establecida por la rapiña formalizada.
Surge una hilera borrosa
De números violentos,
De anhelos quemados
Y mendrugos perfumados.
Corta hasta lo incortable
En pos de la razón enloquecida.
Ni la muerte puede detenerla,
Ni el cóndor escondérsele.
Como la hoja de una guillotina
Corta el pensamiento y el cosmos.
Cuchillo amenazante.
Bifurca la sangre
En ríos que se confrontan
Y los frutos de la tierra
Los vuelve escudos.
El lamento adquiere acento
Y el borde se hace su morada.
Surge de una mancha
El muro que contiene la sed.
Reza,
Compra,
Baila,
Vístete de reflejos,
Obedece,
Sangra,
Endéudate,
Olvida,
Golpea,
Ignora,
Muge,
Sécate el cerebro,
Llénate de mierda,
Suprime el pensamiento,
Entérate del cahuín,
Ríe a carcajadas
Bajo la lluvia que rompe tu piel.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Peripillán

Paseé por la ceniza derramada
Del Peripillán omnipresente.
Minúsculos lujos colman sus faldas,
Tan al alcance de su zarpazo,
Tan diferentes y ajenos,
Como clavados por una ley forzosa.
Dormido, cobijado en su frazada blanca,
Soñando con un jardín quemado
O con el corazón de Licarayén,
Materializa su pensamiento
En una lluvia lenta y misteriosa
Que avanza sobre las aguas sobrias
Del Llanquihue quedo
Y de todo el valle a sus pies descalzos.
Es el llanterío de un sentimiento
Del que desconozco su origen.
Quizás alegría:
En su sueño de 150 años
Ignora los senderos
Que han infectado su cicatriz
Y sonríe como si un perro lamiera su mejilla.
Quizás de tristeza:
Tan dolido está
Por el maltrato a su madre,
Que en su congoja oscura
No es capaz de despertar.
Avanza la industria orgullosa por su falda,
Los verdes nativos sucumben
Contra la carne y la leche,
Pero está bien.
Si lo pienso un momento, está bien.
Despertará hambriento, me digo en su hombro,
Con ganas de orinarse en el lago
Y de servirse un hotel cinco estrellas de desayuno.
Toda su armadura se sublimará
Y la maravilla finalizará su ciclo
Para engendrar una nueva maravilla
Que nuestros ojos no podrán soportar.
Así es la vida.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Emblema

Tricolor la tripa
Y el cordón umbilical
Conectado al sistema
Y a la ínfula envejecida
Que mece la tierra
Y a su gente semidormida.
El verde pasto alimenta
Vacas sagradas
Intocables, innombrables, intragables,
Puestas en el paisaje
Por un grave viento de fuego
Que inmovilizó todo.
Me lleno de temor
Al contemplar la bandera
Sobre los cuerpos en el río
Y las piedras soportando
Las tumbas trizadas.
Cruz de huesos,
Danza violadora,
Nieve travestida,
Muerte vaporosa.
No hay respuestas
En los letreros luminosos.
Lleno mi vaso de chicha vinagre
Y duermo en la mentira más dulce.
En la espesura perdida
Vive la piedra,
Vigilante milenaria
De la palabra enterrada.
¿Qué sol rompe tu calma?
¿Qué ciudad te rompe la espalda?
El viejo arrastra las ganas
Por el precipicio maleable
Que hay bajo los campos salados.
La icónica melancolía de la patria
Exuda sangre del cosmos:
Cóndor, carroñero desaparecido,
Huemul, mezcla de ignorancia y misticismo,
Mujer volcán,
Escondida en la miseria,
Con las manos sangrantes
Por el parto no atendido.
Hombre mineral,
Chantajeado,
Explotado más allá de la sed
Y con la ceguera clavada en la frente.
Una trenza de niña celeste
Es la mecha de la bomba.
Tiembla el suelo
Y el pilar decrépito
Que olvidó cuando nació el país.

lunes, 3 de septiembre de 2012

La pantera negra

Fue durante el verano del 86. Mi juguete favorito era una magnífica pantera negra de plástico, la que no sé cómo terminó en el techo de un kiosco. Mis padres fueron a rescatarla para mi consuelo, pues estaba yo verdaderamente desconsolado. Era tarde. La luz amarillenta del alumbrado público no ayudaba mucho. Cuando fuimos sorprendidos por carabineros encaramándonos sobre el kiosco mis padres exclamaron: buscamos la pantera del niño. Entre la batahola les expliqué llorando que era cierto. Por fortuna la pantera apareció, sólo entonces los uniformados enfundaron sus armas y nos dejaron ir. Hoy reflexiono: hallar una pantera negra, una noche oscura, asediados por carabineros en el Chile del 86 es una proeza digna de un cuento.